jueves, 8 de septiembre de 2016

Trabajando con mis Patrones del Dinero (I)




Ha pasado tiempo desde la publicación de mi patrón del dinero y desde entonces vengo investigando sobre el asunto. 

Una de mis conclusiones es que nuestros hábitos y rutinas vienen definidos por nuestros patrones de conducta. Estos se encuentran en nuestra mente subconsciente y actúan como base sobre la que tomamos nuestras decisiones.

Estos patrones han llegado  a nosotros de dos formas: por aprendizaje externo (cultural, familiar, educacional, etc.) o interno habiendo sido nosotros mismos los que con nuestra experiencia de vida los hemos definido.

La forma en que los patrones nos afectan en nuestro día a día es la manera en que condicionan nuestros actos. Toda actuación viene precedida de un pensamiento, ya sea de forma consciente o de manera inconsciente.



Tiene cierta dificultad mantenerse lo suficientemente alerta como para revisar todos los pensamientos que tenemos, especialmente cuando algunos no son conscientes y se generan con cierto automatismo ante determinadas situaciones. 

Una buena manera de empezar es cuidando nuestra forma de hablar. Cuando estamos en una conversación y, especialmente, en una discusión, necesitamos buscar las palabras más apropiadas para esa situación. El lenguaje por tanto, refleja nuestra forma de pensar y puede acercarnos a conocer esos patrones de conducta. 


Es importante poner especial atención a todos aquellos comentarios que tenemos automatizados, especialmente si contienen palabras como:

  • Imposible: en la gestión del talento, esta es una palabra prohibida. 

Realmente hay pocas cosas no posibles sobre la faz de la tierra, lo que sucede es que todavía no se conoce la forma de conseguirlas. 
En algún momento de nuestra historia la electricidad, la rueda o el poder volar parecían imposibles. Tachar algo de inalcanzable nos limita y dificulta su consecución. Seguro que ni Einstein ni los Hermanos Wright lo pensaron, si no, muy seguro que no lo habrían conseguido. 

Te invito a que observes cada vez que te ves tentado a decirla y que intentes modificarla por: ¿cómo puedo conseguir...? o ¿qué sería necesario para...?

Necesitas que al menos una parte de ti crea que es posible antes de conseguirlo. Recuerda que toda actuación se crea primero en tu mente en forma de pensamiento.


  • Tengo que... 

Esta forma de hablar denota compromiso y responsabilidad y es por esto muy utilizada en nuestro día a día, tanto en casa como en el trabajo
Realmente hay pocas cosas en la vida que tengas necesidad de hacer. Maslow decía que solo las necesidades fisiológicas han de ser atendidas para sobrevivir: abrigo, techo, alimento y aire.
Es correcto decir "necesito respirar para vivir" al igual que "tengo que comer o dormir". 

Muchas veces empezamos la frase de esta forma y sentimos la carga del contenido: “tengo que llevar a los niños al cole” o “tengo que presentar el informe”. 

Ninguna es incorrecta por definición pero es importante que pienses que hagas lo que hagas no es una obligación, es tu elección. Seguro que tienes alternativa para hacerlo o no, por eso es importante que pongas conciencia con cualquier frase que lleve este comienzo. 
Te propongo que las cambies por “quiero llevar a los niños al cole” o “quiero presentar el informe” y en la medida de las posibilidades disfrutes del proceso. Seguro que notas diferencia.



La semana que viene continuamos con otros dos puntos que nos acercan a conocernos más, analizar nuestro comportamiento especialmente en finanzas y a profundizar en nuestro desarrollo personal.

Como sabes me encantará conocer tu opinión.

Javier Gómez Coach.




2 comentarios:

  1. Muy importante tema. Sin pecar de entrometido, igual es bueno hablar de los "money blueprints" que comenta T.Harv Eker.

    Fundamental el tema de cambiar esos patrones para tener una vida mejor, financieramente hablando.

    Sigue así, comentando de estos temas Javier!

    Saludos cordiales

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  2. Hola Pablo!

    Muchas gracias por tu aportación.

    Los comenté por encima (a mi manera) en la publicación sobre los Patrones del Dinero y en las de la Personalidad Financiera.

    De cualquier forma, considero más sencillo trabajarlos de forma individual que hablar de ello de forma generalizada. En mi experiencia, en el cara a cara los identificamos con mayor profundidad y nos hacemos cargos de ellos entendiendo que son pensamientos limitadores.

    No obstante y aprovechando tu comentario, creo que elaboraré una entrada con mayor profundidad ;-)

    Gracias de nuevo por tu contribución, siéntete libre siempre que quieras.

    Saludos,

    Javier.

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