viernes, 6 de marzo de 2015

Los ingresos, definición y clasificación






Como comentaba en el último post, es muy habitual que la gente tenga bien definidos sus ingresos porque la mayoría tiene una única fuente, un par a lo sumo. Mientras nos peleamos por tratar de contener las partidas de gastos (la lista podría no terminar), nos cuesta encontrar diferentes formas de obtener ingresos. 


Para el diccionario de la lengua española, el término ingresar tiene varias acepciones que nos resultan interesantes, Por un lado se trata de ganar cierta cantidad de dinero regularmente por algún concepto y, al mismo tiempo, meter cosas, como el dinero, en algún lugar para su custodia. Dicho esto, queremos custodiar lo que metemos metafóricamente en nuestro bolsillo, conociendo las posibilidades que tenemos para obtenerlo, o en lenguaje más llano, abrir el grifo de nuestras entradas de dinero. 

En la cultura occidental, especialmente la latina porque no sucede igual con la anglosajona, se ha velado por tener un trabajo estable preferiblemente por cuenta ajena, que ofreciera ingresos crecientes por medio de ascensos para ir incrementando nuestra calidad de vida. Es por esto que el funcionariado ha sido históricamente una decidida salida. Actualmente vivimos un entorno muy competitivo en un mundo de gran globalización, por lo que ni el trabajo indefinido ni los sueldos fijos tienen la estabilidad que se presuponía hace años. La mejor manera de combatir este cambio viene a ser generando distintas fuentes de ingresos. Con esto no descubro nada nuevo, muchas familias han ido generando ahorros para buscar una rentabilidad, bien sea mediante productos financieros (fondos, depósitos, bolsa, etc.), bien mediante la compra de viviendas, locales, garajes y demás para obtener un alquiler. 

Con ello se consigue: 

1.- Generar una mayor estabilidad y una menor dependencia. Cuantas más fuentes de ingresos tengamos, menor preocupación por la pérdida de alguna de ellas (hay que tener en cuenta que la principal suele ser el motivo de nuestro trabajo, por lo que en cierta forma seguimos dependiendo de alguna). 
2.- Generar un mayor ahorro. Estos ingresos a su vez generan nuevo ahorro con el que hacerlo crecer más rápidamente (a esto más técnicamente se le llama interés compuesto).




Con una intención principalmente reflexiva, atendiendo a las nuevas posibilidades de la vida moderna y teniendo en cuenta que existen distintos ingresos según autores, yo atendería a la siguiente clasificación:


Ingresos Activos: Aquellos que para poderlos generar suponen una constante y mantenida inversión de tiempo y esfuerzo. 

Trabajar por cuenta ajena es el ejemplo más claro. Este grupo suele tener un sueldo más o menos estable que corresponde a un número de horas más o menos definidas y que, en los mejores casos, conlleva también una parte variable: un porcentaje sobre beneficios u objetivos, unos complementos, pluses o bonus. 

Me encuentro habitualmente con personas en este grupo que cuando analizan en profundidad los 
gastos en que incurren por su trabajo, descubren que los importes obtenidos por hora de trabajo distan mucho de su fiel convicción. Aunque de esto hablaré más adelante en otro post, anticipo que cuando se piensa en lo que se obtiene por hora de trabajo, no siempre se tiene en cuenta el importe de la indumentaria que conlleva ese empleo (mono de trabajo, corbatas, ropa deportiva...), la inversión en desplazamientos (tiempo y dinero), el número de horas reales dedicadas (independientes del contrato) y tantos otros. Estas cuestiones hay que tenerlas en cuenta cuanto analizamos en profundidad nuestros ingresos por hora.


El grupo anterior, no por ser el más numeroso es el más importante. Un profesional liberal o trabajador autónomo (un fotógrafo, fontanero, consultor o mecánico, entre muchos otros) o incluso un empresario, en mayor o menor grado han de dedicar horas a que su actividad les genere ingresos. Indudablemente, algunos desempeñan menos tareas o dedican menos tiempo que sus empleados aunque muy probablemente sus comienzos fueron otros. Este grupo minoritario ha conseguido prosperar y organizarse de tal forma que ha podido disminuir su ritmo de trabajo, bien sin que ello suponga una disminución en sus ingresos, bien aceptando esa disminución.
Este último caso supone un riesgo a tener en cuenta y es que para que algunos de estos negocios funcione, hemos de tener a una persona de confianza en su gestión por lo que nuestros ingresos dependerán de cómo esta desarrolle su trabajo. Esto sucede igualmente cuando se contrata a un gestor patrimonial, un mecánico, un abogado, un asesor financiero, un fontanero o un gestor inmobiliario, pero aquí velamos por la profesionalidad de cada persona. 


Si realizamos actividades como extra en un restaurante, impartimos clases particulares, hacemos de canguro los fines de semana o tenemos un hobby del que tenemos mucha experiencia y cuya explotación nos hace disfrutar (por ej. venta de cursos de fotografía presenciales) también estamos obteniendo un ingreso activo, dedicando parte de nuestro tiempo para la obtención de una remuneración. 


   Ingresos Pasivos: Incluyo aquí todas aquellas entradas de dinero que, pese a haber empleado tiempo y esfuerzo en su puesta en marcha, con el tiempo requieren menor dedicación. El ejemplo más claro lo encontramos al rentabilizar nuestras inversiones o ahorros, ya sean inmobiliarias, bursátiles, etc.

La cuestión de los ingresos pasivos se está poniendo muy de moda, de forma que cada vez proliferan más las páginas y negocios que prometen ingresos elevados con poco esfuerzo para poder obtener una "independencia o libertad financiera". Este último concepto, también muy usado actualmente, viene a ser lo que siempre se ha llamado "vivir de las rentas" (me da igual que sean inmuebles, un negocio que no requiera dedicación o los intereses de mis ahorros, al final hablamos de lo mismo). En estos casos, ruego no olvidemos la máxima: "nadie da duros por pesetas" que viene a decir: cuidado con las promesas de ingresos fáciles con poco esfuerzo. Os lo aseguro, esto no existe. 

Para que la clasificación sea completa he de nombrarlos, pero no tengo intención de profundizar en ellos, salvo que alguien así me lo solicite:

        Programas de Afiliados: se trata de acordar, la venta de productos o servicios de otro a cambio de una parte de su precio. Estos son los antiguos comisionistas, pero las nuevas tecnologías lo han facilitado en gran medida. Un ejemplo habitual son los programas de afiliación de Amazon.

        Marketing/Negocios Multinivel: Se trata de montar una estructura de personas para vender algo, de manera que se supriman gastos de intermediación (transportes, establecimientos abiertos al público y demás). Esto permite cobrar no solo de las ventas de uno mismo, sino también de las ventas del equipo del que se está a cargo.
Aunque suene novedoso, también viene utilizándose desde hace décadas. Empresas como Stanhome, Herbalife, Mari Key o Tupperware están vendiendo desde hace tiempo (pido disculpas anticipadamente si alguna de estas empresas que tomo como meros ejemplos no tienen una estructura como la mencionada). 
En este caso se incurre en ingresos pasivos solo cuando son ventas de nuestro equipo. Si éstas son directas, están mejor incluidas en ingresos activos.
Es importante diferenciar los negocios multinivel (legales) de la venta piramidal (ilegal). 

    Por último, podríamos englobar toda aquella forma de generar ingresos en la que nuestro conocimiento, creatividad o experiencia en algún campo nos puede proporcionar ingresos en el tiempo. Yo lo considero autodesarrollo y me refiero a la venta de un libro propio o un curso de formación, a la asesoría, la consultoría, etc. y de la posibilidad que Internet nos ofrece para su comercialización. Previo a las últimas dos crisis en España era esta la forma en que surgían nuevos negocios, a día de hoy la gran competitividad lo dificulta. 


   Finalmente, podemos contar con los Ingresos Extraordinarios. Se trata de aquellos ingresos que nada tienen que ver con nuestra actividad, por ejemplo, las ganancias por apuestas o loterías, que por su dificultad de obtención y la poca previsión, apenas pueden tenerse en cuenta para su estudio.
Debemos incluir en este punto las herencias o donaciones que tienen también carácter extraordinario. 


He querido redactar una clasificación muy gráfica, visual y sencilla, no obstante, soy consciente que hay distintas teorías y que puede dar lugar a mucha conversación y debate. Me encantará leer vuestras opiniones en los comentarios.

Hasta pronto!





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